domingo, 13 de mayo de 2012

70 ANIVERSARIO DE LA ENTRADA DE MÉXICO A LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL


            Exactamente hace setenta años, a las 11:55 de la noche del 13 de mayo de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, el buque tanque petrolero mexicano Potrero del Llano fue torpedeado por un submarino alemán.
            El barco, que navegaba cerca de Florida, se fue a pique y 14 de sus 35 tripulantes murieron como efecto del artero ataque.
A pesar de que el barco navegaba perfectamente identificado con su bandera mexicana, los alemanes hicieron fuego con toda alevosía, premeditación y ventaja.
El gobierno mexicano, presidido por Manuel Ávila Camacho, exigió a Alemania, Italia y Japón, los países del llamado Eje, que “si para el próximo jueves 21 México no ha recibido del país responsable de la agresión una satisfacción completa, así como las garantías de que le serán debidamente cubiertas las indemnizaciones por los daños y perjuicios sufridos, el gobierno de la República adoptará inmediatamente las medidas que exige el honor nacional”.
Italia y Japón no contestaron el requerimiento mexicano y Alemania ni siquiera se dignó a recibir la nota diplomática.
Lejos de ello, el 20 de mayo siguiente, otro buque tanque mexicano fue torpedeado. Ocho marinos del barco Faja de Oro perdieron la vida.
  Tras estas agresiones, y luego de unos multitudinarios funerales en el zócalo de la Ciudad de México, el Senado aprobó la solicitud del presidente Ávila Camacho para declarar el estado de guerra entre México y las potencias del Eje.
El respectivo decreto se publicó el 1 de junio.
Más tarde entraría a las páginas gloriosas de la historia mexicana el Escuadrón 201.
Este selecto equipo de pilotos de guerra y técnicos mexicanos combatió en Filipinas.
Al final, con esta significativa aportación, México estuvo del lado de las naciones vencedoras de la Segunda Guerra Mundial.
Como posdata cabe decir, que el primer mexicano caído en tierras filipinas fue un veracruzano, el subteniente Fausto Vega Santander, exactamente tres años después de la declaratoria del estado de guerra, es decir, el 1 de junio de 1945.

martes, 9 de agosto de 2011

LA CAÍDA DE TENOCHTITLAN


            Este 13 de agosto se cumplen 490 años de la capitulación de Tenochtitlan, la mítica capital azteca a manos de españoles e indígenas (resentidos contra los mexicas) comandados por un tipo “cojo y sifilítico” (entre otras epítetos que le han endilgado) llamado Hernán Cortés.
Pero en medio de la algarabía oficial, que no popular, por la conmemoración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana, ¿quién se va a estar acordando de los descalabros históricos?
            Un año después de la derrota de la Noche Triste en la que se cuenta que Cortés lloró al pie de un árbol (30 de junio de 1520), la situación era muy distinta.
            La fastuosa ciudad estaba sitiada.
Hacia finales de julio de 1521 los atacantes iniciaron la demolición, piedra por piedra, de los sectores ocupados de Tenochtitlan.
La población, que no podía salir a buscar alimento, comía lo único que tenía a la mano: lagartijas, pajarillos, semillas, lirio acuático y bebía agua con salitre.
El hambre y la debilidad hicieron presa de los mexicas.
Las calles estaban tapizadas de muertos que ya no habían alcanzado sepultura.
Un olor nauseabundo inundó el islote.
El 9 de agosto Cuauhtémoc decidió echar mano de su última arma: la xiucoatl o “serpiente de fuego”.
Una gran lanza que permanecía celosamente guardada con la que Huitzilopochtli, el dios sol, arrojaba del firmamento a la luna y las estrellas por las mañanas, y que tenía el poder de acabar con cualquier enemigo.
Pero desde luego no funcionó.
Abatidos, quizá más anímica que físicamente, los mexicas no tuvieron fuerzas para detener la marcha de Cortés y sus hombres sobre la alguna vez gran ciudad el 13 de agosto de ese 1521.

viernes, 8 de julio de 2011

BARRANCA DE METLAC DE JOSÉ MARÍA VELASCO

A propósito del 171 aniversario del natalicio del excelente pintor José María Velasco (6 de julio de 1840-12 de agosto de 1912) les traemos esta magnífica obra de su creación: Barranca de Metlac, pintada en 1878.
El ferrocarril El Mexicano emerge de la barranca con el Pico de Orizaba al fondo.
A través de Flickr:

domingo, 3 de julio de 2011

EL BUSTO DE MADERO

Hoy en día se valora un poco, sólo un poco, nuestro patrimonio cultural.
            En tiempos pasados era común que un gobernador o alcalde mandaba erigir un monumento o un busto de algún personaje significativo para enseguida alguno de sus sucesores mandara a destruirlo.
            Como ejemplos se encuentran la espada del cordobés Vicente Acuña, héroe liberal quien murió casi en los brazos de Porfirio Díaz en el asalto a Puebla del 2 de abril de 1867.
En su memoria las autoridades cordobesas de aquel entonces recogieron su espada y la depositaron solemnemente en el Salón de Acuerdos de las Casas Consistoriales.
En algún momento del pasado esa valiosa espada se perdió y hoy no sabe dónde está.
El busto de José María Mena Sosa que custodiaba el monumento que está en el parque 21 de Mayo es otra pieza histórica que también se perdió.
Otro vergonzoso ejemplo lo constituyen los incunables de la Biblioteca Municipal.
Un testigo de vista me contó que a principios de la década de 1970, cuando la Biblioteca fue trasladada de la esquina del Palacio Municipal (donde está hoy el Registro Civil) a La Capilla, manos “misteriosas” se quedaron con libros antiguos, conocidos como incunables, que nunca llegaron a las estanterías de la nueva Biblioteca.
En las últimas ediciones de Magazine Veracruzano se ha hablado de los monumentos en forma de obelisco que existieron en Córdoba y desaparecieron.
Como el obelisco original en memoria a los héroes de la defensa de Córdoba del 16 al 21 de mayo de 1821.
El monumento a los Mártires de la Independencia que estuvo atrás del actual mercado Revolución.
O el obelisco al Día del Trabajo que estuvo en fechas mucho más recientes en el parque Francisco I. Madero.
Pero no todas son malas noticias.
Cuenta el profesor Juan González Morales que precisamente en el parque Madero hubo un busto al prócer de la Revolución.
El maestro recuerda que un día hace ya más de treinta años al ir transitando por el citado parque observó que un grupo de albañiles trabajaba en el lugar enviados por el alcalde de aquel entonces.
En el piso yacía tirado y dañado, cual basura, el busto que durante muchos años adornara ese jardín público.
Cuenta que fue por la entonces directora de la escuela primaria Francisco I. Madero y juntos regresaron al lugar y recogieron el busto con sumo cuidado.
Por fortuna ese mismo busto es el que hoy se encuentra resguardado en el vestíbulo de la escuela Madero, en el centro de la ciudad.

miércoles, 10 de febrero de 2010

LA BANDERA SIERA




La arriba es una representación de la bandera Siera. La de abajo es la original Siera de Zongolica. El Magazine Veracruzano con el reportaje de la bandera Siera está a la venta en puestos de revistas.